Piensa primero en las verduras, el aceite de oliva como grasa principal, las legumbres como cena real, el pescado con la frecuencia suficiente para que importe, los granos integrales que saben a comida, y los pequeños placeres mantenidos en proporción. Es consciente de la evidencia sin volverse clínico, generoso sin convertir cada comida en un festín.
La Dieta Mediterránea es uno de los patrones alimentarios más estudiados porque se trata menos de restricción y más de repetición: verduras, frutas, legumbres, granos integrales, frutos secos, semillas, aceite de oliva, mariscos, hierbas y cantidades modestas de lácteos, huevos y aves de corral.
No es lo mismo que la cocina mediterránea. La cocina es regional, cultural y gloriosamente específica: griega, italiana, española, turca, libanesa, marroquí, provenzal, y más. La dieta es un patrón extraído de hábitos comunes en partes de la región, especialmente comidas centradas en plantas, aceite de oliva, mariscos, legumbres y un uso más ligero de carne roja y dulces.
Usa este centro como una guía de cocina, no como una prescripción. Si manejas una condición médica, embarazo, historial de trastornos alimentarios, alergias, enfermedad renal, medicación para la diabetes, preocupaciones sobre el alcohol, o cualquier plan nutricional de un profesional de la salud, personaliza este patrón con un profesional cualificado.
Úsalo para La Dieta Mediterránea no es un menú estricto. Es una forma de construir una mesa mejor.