La versión útil comienza con el límite: sin leche, mantequilla, crema, yogur, queso, suero de leche, caseína o sólidos lácteos cuando la evitación estricta es importante. Luego, la cocina se vuelve interesante: aceite de oliva para dar brillo, leche de coco para dar cuerpo, crema de anacardos para sedosidad, tahini para profundidad, leches vegetales elegidas por su función, y repostería ajustada para grasa, dorado, humedad y estructura.
Sin lácteos significa cocinar sin leche, mantequilla, crema, yogur, queso, crema agria, suero de leche, ghee, suero de leche, caseína, productos derivados de la leche y otros productos derivados de la leche. Los alimentos obvios son fáciles de nombrar. La parte más difícil es aprender dónde se esconden los lácteos: panes, galletas saladas, salsas, chocolate, proteínas en polvo, aderezos, sopas, mezclas de especias, embutidos, snacks y acabados de restaurante.
La razón importa. Una alergia a la leche es una reacción inmunitaria y puede requerir una estricta evitación de las proteínas de la leche y un control cuidadoso del contacto cruzado. La intolerancia a la lactosa se refiere a la digestión del azúcar de la leche, por lo que algunas personas toleran los lácteos sin lactosa o pequeñas cantidades de ciertos alimentos lácteos, mientras que otras lo hacen mejor evitándolos. Comer sin lácteos por preferencia puede ser flexible, pero las etiquetas y las sustituciones aún dan forma a si el alimento funciona.
La cocina sin lácteos más sólida no depende de un único sustituto universal. La leche de avena, la leche de soja, la leche de almendras, la leche de coco, la crema de anacardos, el tahini, el aceite de oliva, el aguacate, las judías, las patatas, la levadura nutricional, el miso y los cítricos resuelven diferentes problemas. Utilice este centro como guía de cocina: cómo mantener los alimentos cremosos, dorados, tiernos, satisfactorios y nutricionalmente conscientes sin pretender que cada alternativa láctea se comporte como el original.
Úselo para Cocinar sin lácteos no es solo eliminar la leche. Es reconstruir la riqueza.