Mantenimiento de tus tablas de madera: secretos para que luzcan como nuevas
Trata tu tabla de madera como una herramienta viva que necesita hidratación regular para evitar que se deforme o agriete. Al limpiarla con jabón suave, secarla en vertical y aplicarle aceite mineral de grado alimentario o cera una vez al mes, te aseguras de que la madera permanezca sellada contra la humedad y los olores, lista para años de uso intensivo.
Comprométete con la regla del secado en vertical.
La causa principal de que una tabla se arruine es dejarla apoyada en plano contra la encimera una vez mojada, lo que atrapa la humedad y provoca moho o deformación. Deja siempre que la madera respire por todos sus lados.
- Paño suave sin pelusa o toallas de papel
- Aceite mineral de grado alimentario o crema de cera de abeja para tablas
- Jabón suave para platos
- Papel de lija de grano fino (opcional, para restaurar)
Alimentando la veta
La madera es porosa; no solo estás cubriendo la superficie, sino que estás saturando las fibras hasta que dejen de absorber el aceite. Si el aceite forma gotas y se queda en la superficie, la madera está completamente hidratada.
The method.
Limpia sin empapar
Lava la tabla con un poco de jabón suave y agua tibia usando una esponja. Nunca metas la tabla en el lavavajillas ni la dejes sumergida en agua, ya que el calor y la humedad harán que la veta de la madera se hinche y, eventualmente, se agriete.
Seca completamente
Seca la tabla inmediatamente. Apóyala contra la pared o en un escurridor para que el aire circule uniformemente por ambos lados. No la dejes en plano hasta que esté completamente seca al tacto.
Aceita la superficie
Aplica una cantidad generosa de aceite mineral de grado alimentario sobre un paño seco y frótalo en la madera con movimientos circulares. Concéntrate en los cantos, donde la madera está más sedienta y absorberá más aceite que las superficies planas.
Pule y cura
Deja la tabla reposar durante la noche para que el aceite penetre profundamente en las fibras. Retira el exceso de aceite con un paño limpio antes de tu próxima sesión de preparación.
When it doesn't go to plan.
Usa solo aceite mineral de grado alimentario o crema específica para tablas; evita aceites vegetales, de oliva o de frutos secos, ya que se enranciarán y se volverán pegajosos con el tiempo.
Si tu tabla tiene marcas de cuchillo profundas o zonas ásperas, líjalas con un papel de lija de grano fino (alrededor de 220) antes de aceitar para restaurar una superficie lisa.
Para olores persistentes como el de ajo o cebolla, frota la superficie con medio limón y un puñado de sal gorda, deja reposar un minuto, luego enjuaga y seca.
The ones that keep coming up.
¿Con qué frecuencia debo aceitar mi tabla?
Una vez al mes es lo estándar para un uso frecuente. Si la tabla empieza a verse pálida, calcárea o se siente seca al tacto, te está diciendo que necesita otra 'bebida' de aceite.
¿Puedo usar cera de abeja en mi tabla?
Sí, la cera de abeja proporciona una barrera protectora que se asienta sobre el aceite mineral. Usa una mezcla de aceite mineral y cera de abeja para un acabado más duradero que además le da un ligero brillo.
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